1 de agosto de 2017
Embajada argentina blindada por crisis en Venezuela
El gobierno de <strong>Mauricio Macri</strong> amplió los controles en la representación en Caracas y tiene previsto un plan de contingencia para evacuar, si la situación lo requiere, a los diplomáticos y a sus familiares. Gran hermetismo en la sede diplomática del país caribeño.
La votación de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente no logró bajar las tensiones en un paÃs sumido en el caos, con culpas compartidas. En ese marco, el desprecio del gobierno argentino por el chavismo y el temor a ser blanco de ataques llevaron a las autoridades a analizar un plan de emergencia que incluye reforzar la embajada en Caracas y hasta evacuar a los familiares de los diplomáticos.
El proyecto de incrementar la seguridad de la sede diplomática, a cargo del encargado de negocios Eduardo Porretti, no es nuevo, pero la creciente violencia aceleró la iniciativa que requerirÃa el envÃo de gendarmes para aumentar el control que brinda personal de seguridad privada y de la Guardia Nacional Bolivariana, fuerza que en los últimos dÃas estuvo abocada a otras cuestiones.
Además, el Ejecutivo prevé la evacuación de los familiares de los diplomáticos instalados en Caracas para no exponerlos a situaciones violentas, siguiendo la lÃnea de lo realizado por Estados Unidos, Canadá y algunos paÃses europeos.
En ese marco, Porretti reconoció que la situación que atraviesan diplomáticos y trabajadores en la capital venezolana "se hace cada vez más difÃcil y complicada".
"Muy triste"
Mientras la preocupación de la CancillerÃa está puesta en la seguridad de los funcionarios instalados en Caracas, el presidente Mauricio Macri manifestó su repudio a la violencia. "Es muy triste lo que se está viviendo en Venezuela", dijo, y lamentó que "lo peor es que no se ve una salida rápida para tanta violencia".
En ese sentido, el canciller, Jorge Faurie, aseguró que el Mercosur "no está lejos" de aplicar la Cláusula Democrática del bloque regional, que podrÃa derivar en sanciones y en la suspensión de Venezuela.
Respuesta internacional
Tras las elecciones, gobiernos de varios paÃses manifestaron su repudio ante la ola de violencia. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia aseguraron que la Asamblea Constituyente "amenaza con agravar todavÃa más las fuertes tensiones", por lo que pidió un "diálogo nacional creÃble".
En ese sentido, el gobierno alemán criticó el "uso desproporcionado" de la fuerza y aseguró que las elecciones del domingo se hicieron "sin las debidas garantÃas" democráticas de libertad ni de confidencialidad del voto y bajo un clima de violencia. Los comicios sólo sirvieron para "dividir aún más el paÃs" y están orientados a "debilitar y desprestigiar" instituciones democráticas legÃtimamente elegidas, concluyó.
Como es habitual, el mayor respaldo a la gestión de Nicolás Maduro llegó desde Rusia, donde la CancillerÃa acusó a la oposición de "provocar enfrentamientos" y pidió a la comunidad internacional que abandone sus "planes destructivos". "Esperamos que los representantes de la comunidad regional e internacional que tienen la intención de no reconocer los resultados ejerzan moderación y abandonen sus planes destructivos", detalló un comunicado que concluyó: "Es necesario superar la crisis que vive el paÃs a través de medios polÃticos, del diálogo, de acuerdo a la legislación y sin interferencias externas".
